El trabajo en las aulas con servicios y aplicaciones de redes sociales educativas ofrece una serie de ventajas muy notables desde el punto de vista educativo:
- Ofrecen herramientas interactivas y eficaces para la enseñanza y el aprendizaje. Además, la integración de herramientas y aplicaciones (foros, blogs, chat, email, mensajería electrónica), por parte de dichos servicios proporciona un escenario muy adecuado para la práctica de la mayoría de las actividades propias del trabajo en entornos online.
- Permiten que el profesor que utiliza estos recursos enseñe a sus estudiantes a adquirir capacidades para que se valgan por sí mismos, y sigan aprendiendo en un mundo sometido a un proceso acelerado de cambio y transformación.
- No solo permiten la transmisión de conocimientos y la colaboración entre personas, sino que, además, desarrollan competencias tecnológicas imprescindibles para operar en contextos diversos y complejos.
- Hacen posible que los estudiantes desarrollen habilidades y aptitudes tales como la socialización, el trabajo en equipo o la importancia de compartir.
- Ayudan a profesores y estudiantes a tomar conciencia sobre la importancia de la identidad digital y los procesos sociales de participación, formación de la opinión y toma de decisiones que caracterizan a una sociedad avanzada y democrática.
- Permiten que los estudiantes aprendan “haciendo cosas”. De este modo, los procesos cognitivos evolucionan a través de la transformación y manipulación de la información, desarrollando lo que se conoce como capacidades cognitivas de alto nivel, tales como el razonamiento, la capacidad de síntesis y análisis y la toma de decisiones.
- Constituyen, desde el punto de vista del profesorado, una magnífica oportunidad para el aprendizaje, la formación permanente y el desarrollo profesional, así como un escenario cada vez más frecuente de intercambio de experiencias, noticias y contacto personal.
- Ofrecen inigualables oportunidades para la difusión de la actividad educativa e institucional de los centros educativos.
Debido a su potencia, versatilidad y potencial educativo, los recursos y aplicaciones de la Web 2.0 y las redes sociales están llamados a modificar de forma sustancial el paradigma de enseñanza-aprendizaje. En este sentido, hay dos conceptos que resultan particularmente sugestivos: los entornos personales de aprendizaje (PLE, Personal Learning Environment) y las redes personales de aprendizaje (PLN, Personal Learning Network).
Ambos conceptos, mutuamente relacionados entre sí, definen un escenario en el cual los alumnos y profesores tienen la capacidad de integrar distintas herramientas y servicios en entornos de aprendizaje, accesibles vía web, capaces de proporcionarles las aplicaciones, contenidos y materiales necesarios para atender a sus propios intereses, ritmos y condiciones de aprendizaje. Los entornos individuales de docentes y estudiantes pueden formar, a su vez, redes de distinto alcance y nivel de formalidad, lo cual permite configurar un tejido de relaciones mutuas que resulta de indiscutible utilidad en los procesos de enseñanza y aprendizaje y en todo lo que tiene que ver con las relaciones sociales, la participación ciudadana, las actividades de ocio.







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